Patrimonio de Alarcón

Patrimonio Arquitectónico

Museos y espacios expositivos

Patrimonio arquitectónico

Castillo fortaleza

El castillo es una fortificación de gran volumen, con una torre del homenaje de grandes dimensiones que destaca sobre la linea uniforme del resto de la construcción.

Esta torre está coronada por una imposta con dentículos y remate almenado que le dan su aspecto renacentista.

En su interior cuenta con un pequeño patio central de galería porticada con dos naves con arcos fajones apuntados y cubierta de viguería de madera.

Esta fortaleza de origen árabe, dependió inicialmente del Emirato de Córdoba, hasta que en 1184, Fernán Martínez de Ceballos, capitán de las tropas de Alfonso VIII, ganó la fortaleza para su rey el día de San Andrés.

A partir de entonces, el castillo de Alarcón mereció la atención de los sucesivos reyes de Castilla que lo engrandecieron y reforzaron, a la par que le dotaron de un fuero propio (1186) y le otorgaron el señorío de amplios territorios circundantes.

Todo ello fue puesto en manos de la Orden Militar de Santiago por Alfonso VIII el 18 de octubre de 1194.

Cuando en 1212 se libra la trascendental batalla de Las Navas de Tolosa, el concejo de Alarcón concurre a la misma sumando sus propias tropas a las del rey.

A principios del siglo XIV, el Infante don Juan Manuel recibió de Fernando IV el señorío de Alarcón, castillo incluido. En este noble retiro escribió alguna de sus obras literarias.

A la muerte del infante, lo heredó su hijo Fernando Manuel de Villena y después su nieta Blanca. Después lo recuperó Pedro I y retornó al patrimonio real. Enrique II se lo concede a Alfonso de Aragón el Viejo al que nombra marqués de Villena en 1372, pero Enrique III lo destituye en 1395 y de nuevo regresa a la Corona.

Finalmente, en el siglo XV se le concede a don Juan Pacheco, marqués de Villena. El marquesado, en las personas de don Juan y de su hijo don Diego López Pacheco, tomó partido por Juana la Beltraneja y se enfrentó a los Reyes Católicos, logrando mantener en esta porfía además de otros, el castillo de Alarcón.

Superada la Edad Media, el castillo sufrió el deterioro propio de un inmueble abandonado y en desuso. En 1712 pertenecía al marqués de Aguilar y los alarifes hacen un
informe en el que mantienen que era necesaria una reforma urgente para que no se derrumbara.

En el año 1720 el Castillo estuvo gobernado por Alejandro de Alarcón y la duquesa Julia de Alarcón. Más adelante, el duque de Frías, José María Bernardino Fernández de Velasco le vendió el castillo a don Rafael Lázaro Álvarez de Torrijos por 20.000 reales en 1863.

En el año 1963 el castillo fue expropiado a la familia Álvarez Torrijos Torres y, una vez rehabilitado fue inaugurado el 21 de marzo de 1966 como Parador Nacional de Turismo Marqués de Villena, por el entonces ministro Manuel Fraga.

Sistema defensivo

El conjunto de todas las fortificaciones debió ser en sus días uno de los recinos militares más formidables de España y estaba constituido por unas torres avanzadas, tres recintos de muralla y su castillo.

La fortaleza de Alarcón utilizaba de forma estratégica la propia geografía, en nuestro caso, las hoces del río Júcar, que a su paso por Alarcón, caprichosas, nos dejan sendas penínsulas ribereñas llamadas de Alarcón y la menor, de los Alarconcillos. La propia fortaleza contaría para su defensa con ambas penínsulas, pues simplemente controlando los accesos terrestres a las mismas, quedarían protegidas ambas y contarían con un acceso seguro al tramo del río que discurre entre ellas.

De este modo, para su acceso a Alarcón, encontramos en primer lugar y justo antes del istmo, la Torre de Armas o del Campo, con todo un recinto amurallado, protege la primera de las puertas. Pasada la primera puerta, en el medio del istmo, la segunda torre, llamada Torre de Enmedio o del Calabozo, protege a su vez una segunda puerta. Ya entrando en Alarcón y protegida por el propio Castillo, la tercera puerta: puerta del Bodegón. En este sentido, para la defensa de la fortaleza, la muralla defensiva arrancaría de la segunda de las torres, la Torre de Enmedio, un lienzo de muralla hace el recorrido sur desde la torre hasta la tercera puerta y acceso sur, Puerta de Chinchilla, y muriendo en la pared vertical de la Hoz; un segundo lienzo de muralla hace el recorrido norte, que abarca desde la torre hasta el acceso norte, Puerta del Río o del Pilar, y muriendo también en la pared vertical de la Hoz.

Para controlar el acceso a la península de los Alarconcillos, se encuentra la Torre de Cañavate, en el extremo noroccidental de la población y que protegía el acceso con una puerta, hoy desaparecida.

Hallamos además, en la península de los Alarconcillos, otra torre albarrana, la Torre de los Alarconcillos de curiosa estructura circular, con 4 torres a su vez circulares perfectamente orientadas a los 4 puntos cardinales  (norte, sur, este y oeste). Maciza en su interior, tan solo cuenta con un acceso a terraza superior en forma de escalera de caracol, de la que solo queda el hueco. La manda construir el célebre escritor medieval don Juan Manuel, en el siglo XIV, pero desconocemos el uso de la misma, descartando su uso militar, defensivo y de vigilancia por completo.

En cuanto a la estructura de las torres defensivas: Torre de Armas, Torre de Enmedio y Torre de Cañavate, son estructuras pentagonales en su margen exterior y cuadradas en su margen interior, contando con un espolón macizo en su lado defensivo y en su lado protegido se puede ver el acceso a media altura, en todos los casos. Difiere en todo a la estructura de la Torre de los Alarconcillos en formato, orientación y acceso, de ahí que desestimamos su uso defensivo o militar.

Puentes de acceso

Puente de Tébar o Henchideros (Norte)

Denominado indistintamente como puente de Tébar, Henchidero o Cañavate, y situado a los pies de la población por su lado norte, a través de él se accedía al camino por el que se podía llegar a diversas poblaciones como Cuenca o Toledo.

Aunque fue modificado posteriormente, muestra una estructura de época románica (tras la toma de la villa por Alfonso VIII en 1184 debió sustituir a otro anterior islámico).

Está construido en mampostería y sillería rectangular de piedra caliza, con un solo arco de medio punto ligeramente deformado y apuntado que salva el cauce del río Júcar.

Al situarse a buena altura respecto al cauce del río, su calzada o tablero no es peraltado sino plano y sus pretiles o barandillas rectas.

Puente del Picazo (Sur)

También llamado Puente de Chinchilla, se sitúa a los pies de la población por su lado sur, sobre un angosto terreno por donde discurre el Júcar.

A través de este puente, Alarcón podía comunicarse principalmente con las poblaciones levantinas y del sur.

Su estructura es algo posterior a la del Henchidero, pudiendo englobarse ya dentro de un estilo gótico.

De aspecto similar al otro puente por su único y gran arco ligeramente apuntado que en este caso es doblado (uno con mayor vuelta y superpuesto al primero con cierto relieve).

Está construido en mampostería caliza salvo el arco que es de sillería. Su calzada o tablero es plano y sus pretiles son rectos.

Casa Palacio

Justo detrás de los dos olmos de la plaza, encontramos esta sencilla Casa-palacio, de estilo barroco siglo XVIII. Fue vivienda parroquial y actualmente está dedicada a diferentes usos consistoriales.

Palacio de los Castañeda

De esta antigua Casa -Palacio apenas quedan restos. Principalmente, una preciosa fachada renacentista atribuida a Esteban Jamete.

Lo que en su día fue el edificio se utiliza para diversos menesteres como son el centro de salud o consultorio médico, pero también fue sede del Museo Ourvantzoff (El Ruso) donde se guardaba parte del patrimonio de la villa (pilas bautismales, escudos etc.)

Actualmente alberga la Galería MOA (Museo Ourvantzoff de Alarcón) dedicada a la difusión del arte contemporáneo y custodia un arca de piedra con tapa de hierro del siglo XII, donde se guardaban los Privilegios Reales y los Fueros del Concejo de Alarcón.

Palacio del Concejo (Casa consistorial)

Noble edificio renacentista que alberga el Ayuntamiento de Alarcón. Construcción de dos alturas, cuya planta inferior es una galería porticada con cinco arcos carpaneles.

Dentro de la galería existe una portada de la misma época y que da acceso en la actualidad a instalaciones nuevas del ayuntamiento, para dar servicio al pueblo en instalaciones accesibles y unas escaleras de acceso al segundo cuerpo, el cual tiene cuatro armoniosas ventanas al mismo nivel rematadas por dos escudos y otra quinta ventana más grande a nivel inferior de las anteriores, a la izquierda.

Este ejemplar de arquitectura civil del siglo XVI queda rematado en las esquinas superiores por pequeños pináculos.

Iglesia de Sto. Domingo de Silos

De origen románico, ha sufrido tantas reformas y adiciones que pocos elementos arquitectónicos conservan algo de su primitiva construcción como son el ábside, disminuido en altura tras su última adaptación para actos culturales y una portada ya gótica compuesta por una arquivolta o moldura exterior decorada con una serie de lóbulos o arquitos y puntas de diamante así como otras cuatro arquivoltas interiores que se apoyan en tres columnas rematadas con capiteles decorados con ornamentación vegetal.

A los pies del templo se levanta una torre de base cuadrada de tres cuerpos, de traza renacentista, y en el muro norte tres ventanas abocinadas.

El interior es una nave de planta rectangular y ábside semicircular quedando de su primitiva bóveda solo los arcos fajones y formeros. En el lado Norte está la entrada a una capilla lateral con bóveda de crucería que se cierra curiosamente en un triángulo.

Frente a esta capilla se encuentra la sacristía que es de planta cuadrada y tuvo primitivamente una cúpula.

Iglesia de Sta. María

Monumental edificio plateresco construido en buena piedra labrada en sillares y sillarejo.

De planta ligeramente rectangular y bien proporcionada y armoniosa, cuenta con una espadaña-campanario de dos huecos y ábside poligonal de cinco lados.

A poniente, bellas ventanas con baquetones al estilo isabelino y el resto sin baquetones, abocinadas y arqueadas. Tiene tres portadas: una al poniente, que es la más primitiva con arquivoltas simples sobre la que hay una ventana con la misma línea, de estilo manierista, abocinada con arco rebajado con frontón de hornacina rematado por otro triangular y una cruz trilobulada entre los dos  oreros.

Pero la más suntuosa y monumental es la portada principal orientada al mediodía, verdadero retablo renacentista tallado en piedra bajo un arco de triunfo saliente de bóveda de cañón con columnas estriadas a cada lado. Esta portada está compuesta por dos cuerpos: el inferior tiene arco de medio punto  flanqueado por dos hornacinas entre columnas, y el superior con tres hornacinas vacías, la central más alta y rematada por frontón triangular. El interior cuenta con cuatro capillas más la sacristía. Tiene unas bellas columnas cilíndricas de las que arrancan sin capitel alguno a forma de palmera las nervaduras para la formación de la bóveda en las tres naves.

A los pies, coro bajo de pino en su color con armazón de órgano, atribuido a José Martín de Aldehuela (coro y órgano atribuidos a este artista, del siglo XVIII, el retablo que se entrega en el año 1572, se desconocen los nombres de los artistas, así que El retablo mayor es un bellísimo ejemplar renacentista del año 1572, del que se desconocen los artistas que trabajan en él, formado por cuatro cuerpos y copete, con tres calles más otra por lado con capillitas enmarcadas en columnitas, todo ello dedicado a la historia de la vida de la Virgen. El ábside está cubierto de nervaduras y la sacristía con yeserías del siglo XVIII.

Al norte capilla cubierta de cupulitas con cancela de madera y en el muro de este mismo lado escudo de armas de los Castañeda. En el tramo delantero anterior a la cabecera dos capillas con retablos del siglo XVIII. También en el lado norte, otra capilla de 1547 fundada por Gabriel de Castañeda. La pila bautismal es un buen ejemplo plateresco y se le atribuye también a Estaban Jamete. Al igual que el sagrario de madera de nogal.

Iglesia de La Santísima Trinidad

La planta del templo es asimétrica y fue construido en diferentes etapas.

Cuenta con dos naves, la primera del siglo XIII, una segunda nave es construida al norte de la primera a finales del siglo XV y a principios del siglo XVI, una ampliación al sur dota al templo con una fachada plateresca protegida por un pórtico. A ambos lados de la fachada, se abren sendas capillas, también a principios del siglo XVI. Una última capilla se abre en el extremo nororiental del templo, en el siglo XVII, renacentista.

El dintel está coronado por una cabeza de macho cabrío. Sobre el tímpano final, ciprés de grueso tronco del que parten grandes brotes tendidos sobre la cornisa y roleos en los extremos con los escudos del marqués de Villena y de Ramírez de Fuenleal

Todo ello franqueado por dos columnas cilíndricas, con basas de anillos y profusamente decoradas con motivos renacentistas.

A los pies de la nave antigua hay una torre montada sobre la calle e incorporada a la antigua escalera del coro, de tres cuerpos y coronada por una balaustrada. La planta baja de esta torre tiene un hueco de comunicación de calle bajo un arco de medio punto rematado por un frontón triangular partido. Este pasaje es el llamado Arco de la Villa.

La nave primitiva es del siglo XIII y está cubierta por una bóveda ojival siendo uno de los mejores ejemplos de gótico en la provincia. A los pies de esta nave antigua hay una capilla a la que se accede bajo un arco de medio punto y que tiene una bóveda de espejo. A la derecha de la entrada, otra capilla rectangular con bóveda de arista. La nave posterior es una ampliación del siglo XV, rasgando el muro y construyendo nuevos pilares y cubierta con bóveda de crucería.

Al lado del Evangelio de la nave posterior hay una capilla del siglo XVII llamada de Villena con cúpula adornada de yeso.

Iglesia de San Juan Bautista

En la actualidad no está dedicada al culto y fue restaurado su exterior en 1968 por la Dirección General de Arquitectura. De origen románico y transformada en el siglo XVI, en su día también albergó el edificio del Pósito.

A los pies tiene una torre adosada de planta rectangular que termina en una espadaña del siglo XVIII.

Hacia la plaza, fina y esbelta fachada de arco de medio punto enmarcada en pilastras de superficie plana sobre las que figuran San Juan Bautista a la derecha, y el Salvador a la izquierda.

Sobre este arco un frontón partido, triangular con hornacina y sobre él otro frontón triangular. El interior es de planta rectangular dividido en cuatro espacios por arcos fajones, más el presbiterio peraltado, sustentados por cuatro pares de pilastras de mucho resalte. La sacristía está adosada a la cabecera y tiene bóveda de cañón.

En la parte interna de la iglesia se pueden admirar en todo su conjunto las impresionantes pinturas murales de Jesús Mateo.

Museos y espacios expositivos

Iglesia de San Juan Bautista

Pintura mural Jesús Mateo

Obra protegida por la UNESCO

En 1994, en la antigua y desacralizada Iglesia de San Juan Bautista en Alarcón, Jesús Mateo desarrolló los primeros bocetos que darían forma a los Murales de Alarcón.

Con absoluta libertad y una potencia creativa inusual, fue dando forma a un proyecto con una identidad plástica única, basado en la Naturaleza y el Hombre como pretextos para configurar un universo personal y comprometido.

En 1995 nació una Asociación Cultural para apoyar este proyecto personal recuperando la idea del mecenazgo artístico.

Ese mismo año, el Obispado de Cuenca aprobó el inicio de las obras.

El 3 de diciembre de 1997 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) otorgó el patrocinio oficial de las pinturas murales de Alarcón, declarándolas de interés artístico mundial.

En las pinturas murales coinciden muchos valores superpuestos. La historia, el lugar, el artista y el movimiento que creó en apoyo a su trabajo.

Según el autor, su obra expresa mundos anteriores a la presencia del hombre en la Tierra, los orígenes de la vida, los sueños, la caverna iluminada, la bóveda celeste, la angustia, la vida y su finitud, con un expresivo lenguaje formal contemporáneo de gran dramatismo.

Estudio Miguel Ourvantzoff

Instalado en la Casa Palacio

En esta Casa Palacio encontramos el estudio del pintor y coleccionista Miguel Ourvantzoff que alberga sus fondos personales, donaciones y adquisiciones recientes de su obra.

Este artista fue hijo de un miembro del gobierno del zar Nicolás II, y al que la revolución bolchevique de 1917 convirtió en exiliado político.

Tras residir en varios países recaló en el pequeño pueblo de Alarcón (Cuenca), lugar que le fascinó y donde encontró refugio e inspiración. Allí dedicó Ourvantzo su tiempo a pintar y a crear una colección arqueológica que actualmente se encuentra en este edi cio, después de haber estado ubicado en un palacio renacentista del siglo XVI.

La visita es gratuíta y lo ideal es concertarla con cita previa.

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Miguel Ourvantzoff “El Ruso”

Galería MOA

Palacio de Los Castañeda

El antiguo Palacio de Los Castañeda alberga el espacio expositivo MOA. Desde que en 2012 Marisa Giménez, su directora lo inauguró, este pequeño espacio (parte mínima y fachada del Palacio) ha sido y sigue siendo testigo de la evolución del mejor arte moderno.

La entrada es libre y en él se puede admirar y comprar obra.

Casa-museo etnográfico

“La Abuela”

C. Capitán Julio Poveda, 15

Rafael Alarcón : xxxxxxxxxxxxxxx

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Calderos, trillas, aperos de labranza, utensilios de artesano, enseres del hogar… una gran colección de objetos que inmediatamente te transportan a tiempos pasados permitiéndote adivinar como vivían nuestros padres y abuelos.

Rafael Alarcón, su creador ha ido recopilando durante toda su vida este inapreciable arsenal, con la colaboración de los vecinos que le han donado esos apreciados objetos heredados de sus antepasados. Rafael nos invita a visitarlo y se ofrece amablemente a contarnos las historias, procedencia y uso de cada objeto. Una delicia para los amantes de nuestra historia y costumbrismo.

La visita es gratis, pero hay que concertar previamente la visita.